Mostrando entradas con la etiqueta Dibujo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dibujo. Mostrar todas las entradas

Entrevista a Silvia Lenardón


      Silvia Lenardón es una artista rosarina nacida en 1975. Su producción abarca el dibujo, la pintura y la creación de objetos. Es Licencia en Bellas Artes egresada de la Facultad de Humanidades y Artes, allí ocupa el cargo de Jefa de Trabajo Prácticos en la cátedra Teoría del Color. Actualmente dicta el "Taller de Dibujo Fondevila Lenardón" junto a Pauline Fondevila. Realizó exposiciones conjuntas e individuales en Argentina y el exterior. Incursionó en el campo de la ilustración y la animación y forma parte con Guillermo Martínez del  teatro de objetos "El pingüinazo".
En la entrevista que puede leerse a continuación Silvia Lenardón habla entre otras cosas  de sus influencias, su formación,  su modalidad de trabajo y su relación con artistas del pasado y del presente.

¿Cómo surge tu obra?
(2011) "La chola" perteneciente
 a la muestra "La maja desnuda" 
   Yo trabajo mucho con un archivo de imágenes. Tengo varios libros de pintura, con imágenes de pintura universal: autores europeos, japoneses y nacionales y más que nada rosarinos, porque básicamente es la pintura lo que me más  llama la atención.
Por un lado tengo esta biblioteca en papel, y por otro lado una biblioteca de archivos en la computadora. Ahí tengo dibujantes que me gustan o pinturas que uno navegando encuentra. Con todo eso me voy armando archivos con el nombre de cada autor.
 Eso es como un punto de partida. Generalmente son pintores que me gusta trasladarlos al dibujo. Siempre está la pintura primero, pero yo después la traslado al dibujo. Me quedo con una especie de esqueleto o algo por debajo de esa pintura que lo traspaso al dibujo. Muchas veces me motivan los títulos de obras que voy mirando, y me quedo con ese título haciendo una nueva versión. La última muestra que hice en el MACRO a principios de este año, por ejemplo, se llamó La maja desnuda. Ahí trabajé con desnudos femeninos clásicos: La maja desnuda de Goya, La Venus del espejo de Velázquez;  pero desde una mirada más actualizada. Aparece también La Chola desnuda de Alfredo Guido que es bastante conocida acá. Me interesa eso: buscar puntos de partidas, pero esos puntos de partidas están asociados a muchas cosas diferentes. Claro que hay una base de pintura pero también puede haber otras cosas. Ahora, por ejemplo, con mi hija estoy viendo un montón de dibujos animados como los Barbapapá, que eran de mi época, de los años ‘70. Yo los miraba de chica. Ahora volviéndolos a ver digo: “¡Pero yo dibujo Barbapapá, me había olvidado!". Me voy de una pintura de Goya a los Barbapapá: hoy en día pasa eso, se conectan muchas cosas.

¿Tenés alguna rutina a la hora de ponerte a trabajar?
   Sí, soy bastante rutinaria, bastante neurótica. Acomodo todo lo que voy a utilizar. Tengo, por ejemplo, por un lado frascos con lápices rojos, por otro frascos con biromes rojas. Soy muy ordenada y no pierdo nada.
 Generalmente los trabajos de los dibujantes o de los pintores son más desordenados. Yo sin embargo soy muy ordenada: no tiene que volar ni una mosca. Después, además, tengo cierta cosa esquemática que la pienso hasta como si fuera una especie de ritual: voy armando la hoja, me hago unos mates en un cierto costado y en otro costado preparo los lápices. Después a medida que voy utilizando una birome la vuelvo a tapar y la dejo donde estaba. O sea: ¡toda una exageración total! Me lleva bastante tiempo el armado de mi propia escenografía para ponerme a trabajar. Pero es como una neurosis que, a veces, esta puesta en el papel también, en determinadas tramas del dibujo casi obsesivo que por ahí parece.
 Después de todo esto me relajo y se pasa a otra cosa. Pero tengo esa rutina con los horarios también: a la mañana no puedo hacer mucho así que me dedico a los bocetos o pienso pruebas y a lo mejor la concentración esta puesta más a la noche cuando realmente me pongo a dibujar.

¿Te aburrís mientras trabajas?
Bocetos
preparatorios
   No sé si me aburro. Porque, a lo mejor esa cierta cosa ritualista, me lleva como entrar en una especie de mantra, como que te “colgás”. Entro a esa especie de “ámbito colgado” y puedo estar muchas horas así sin aburrirme. Por eso no sé si utilizar la palabra aburrimiento. Me sucede sí de cansarme de estar trabajando tanto y querer pasar a otra cosa.
 Ahora que me mudé, por ejemplo, me pongo a regar el jardín. Es decir, cambio, porque si no es agotador, y querés cortar, no dibujar más. Así, a lo mejor estoy como un mes sin dibujar nada, porque vengo de hacer  mucho. Sino tengo una constante, soy de dibujar mucho todo el tiempo. Pero a veces cuando tenés bastante trabajo: una muestra o hay algo que entregar te agotas. Yo creo que uno es como un trabajador de esto, es un laburante y como todo laburo te cansa. Hay cierto momento que te agobia.
   Y con la obra terminada en sí, me gusta mostrar el trabajo: ya que se hizo que se vea. Es decir, si tengo la posibilidad de mostrarlo lo muestro. Si no, siempre estoy pasando a otra cosa. O sea, cada vez que termino algo lo guardo. Trato de no quedarme. Sucede también que mi manera de trabajar es bastante en serie. Por ejemplo: hago como todo un grupo de dibujo. Por ahí un trabajo me lleva a otro y ese otro me lleva a otro y termino haciendo como todo un conjunto de pequeños trabajos en forma serie. No hago como una sola cosa tornada: “La obra”, es siempre un conjunto de pequeños trabajos que forman un total que está pensado como conjunto.
 También me gusta mucho mostrar mis cosas con las de otra gente con la que  estoy conectada visualmente. Siempre mostré mucho con Michele Siquot. Ella hace bordado, pero además tuvo un momento muy de dibujo, lo mismo con Max Cachimba. Siempre me gusta mostrar juntos con otros. En Buenos Aires tengo muchos amigos dibujantes con lo que tratamos siempre de mostrar juntos, me da la sensación de que así las obras se potencian más. Porque también hoy en día hay como familia de artistas, de obras, que dialogan y a veces parece que fuera el mismo grupo que hace lo mismo. Como si quizá el autor ya formara parte de una familia.

¿Cuándo consideras  que la obra ya está terminada?
Yo trabajo mucho con pequeños bocetos. Soy bastante racional en un punto: me diagramo bastante en ese boceto como va a ser la obra y después me mando a dibujar. Sin embargo el dibujo tiene una impronta media espontánea también, o sea si por ahí aparece otra cosa la dejo. Me gusta eso de que tuvo esa primera parte racional muy pensada, pero después en el momento de dibujar me mando y si aparece otra cosa o me equivoque en algo, a veces lo dejo y de ese error armo alguna otra cosita o la saco con algo y a lo mejor sigo pensando un poco con ese pequeño error. Es que también me gusta jugar con el error y después no lo veo como tal como mejor lo vi en un primer momento. Pero como estuvo ese primer momento de boceto es como que estoy bastante segura de lo que va a pasar, entonces es como que lo termino y digo: “¡ya está!” y pasamos a otra cosa. No le doy tanta vuelta. Pero eso es porque quizá lo pensé bastante antes. Y por ahí me hago en papeles aparte -pruebas de rotring por ejemplo-. Yo trabajo mucho con rotring de estilógrafos de puntas distintas. Entonces pruebo: “Bueno a ver con esta punta”, “¡Ay! a ver este lápiz rojo como queda” entonces ya me lo asegure en esta prueba y después ya me mando y hago medio lo final, lo que quedaría porque ya estuvieron esas prueba antes.
   
¿Te paso de tirar obra?
Tirar no, soy de reciclar bastante, me da pena tirar así porque sí, igualmente he tirado algo. Tiro  muchos bocetos, es que hago mucho papelito sueltos que sí tiro y me quedo con el final. Sin embargo algunas obras que no me gustan tanto o que no estoy tan convencida las tengo una carpeta donde las dejo porque tampoco las veo tan mal.
Es sí lo que muestro es lo que más elijo, lo que estoy más segura, lo que estoy bien contenta con el resultado. Pero a veces me hago una carpeta con trabajo como un “Plan B” que quedan y no le doy muchas bola.
A veces me ha sucedido que pasan muchos años y tiro, porque ya son cosas viejas. Con el transcurso de los años soy de tirar. Lo último que voy haciendo lo guardo, veo si lo reciclo y por ahí lo retomo.  A veces soy de cortar una imagen al medio y quedarme con algo más reducido porque me gusto solo una parte. Entonces me quedo con ese fragmento y hago algo. Pero son pocos casos, porque, como les dije antes siempre está eso del bocetito aparte.




¿Cuánto pensás que influye lo que te gusta en tu trabajo? Más allá de la historia del arte. Otro tipo de gusto, me refiero a la lectura, la música o al cine por ejemplo.
Yo soy muy lectora, leo mucha narrativa. Ahora, por ejemplo, estoy leyendo Felisberto Hernández. A él ya lo tenía leído pero lo estoy volviendo retomar porque a veces lo quiero refrescar.
Leo mucha novela, cuentos. Soy de leer mucho, no ensayos críticos por ejemplo, eso no me gusta. Soy más de lo que es ficción, pero de leer al autor. Por ejemplo hace poco estuve leyendo a Roberto Arlt y me gustó tanto que leí mucho. De Arlt tengo prácticamente toda la obra leída, me faltaran algunas novelas no más.
(2012) "S/T"
Rotring y lápiz sobre papel
Con la literatura me pasa lo mismo que con la pintura: me gusta un autor y trato de seguirlo.  A veces me dispara cosas -no sé bien si dispara algo en especial- porque con lo visual me dispara más lo visual. Pero yo creo todo está conectado ya que soy de leer bastante. En el caso de Felisberto Hernández -que les acabo de nombrar- él viene escribiendo con cierta realidad y por ahí se cuelan ciertos disparates. Además es muy visual, mientras vas leyendo hay mucha imagen. Y ese disparate que se cuela en esa historia en apariencia real me gusta. Entonces creo que en mi trabajo a lo mejor hay determinadas cosas medias disparatadas  o sin sentidos que se dan y  tal vez están relacionadas con lo que leí. Con ese aspecto dejo un poco que este ahí presente medio inconsciente, no tan directo. Porque en lo visual trabajo con citas directas que tengo bien incorporadas. Inclusive hay títulos que los vuelvo a usar y los pongo intencionalmente porque me estoy relacionado con tal pintor.
Música también soy de escuchar. Ahora estoy escuchando mucho al hijo de Caetano Beloso que formó un grupo musical con sus amigos.¹ Ellos grabaron tres discos y cada uno hizo su disco y en cada disco tocan los tres. Entonces serían como tres discos distintos. Cada uno toca el suyo pero llamando a los otros dos. Me encantó eso. Porque una también al dibujar, dibuja con otro o se asocia a otros. Entonces a estos músicos que son bien de ahora interesa mucho escucharlos. Doménico -que es amigo de Moreno- por ejemplo hace mucha música electrónica que está muy buena. Va de algo con cierto folklore tradicional brasileño y pasa a lo electrónico. Creo que todo eso se funde hoy en día.
Ahora también estoy escuchando Calle 13. ¡Me fui al otro extremo! Es que calle 13 me re pone las pilas para trabajar.

Hoy en día existe como una mezcla de lo moderno con lo tradicional…
Sí, y hoy en día se trabaja mucho con la cita. Está presente la idea de volver a trabajar con lo ya dado. ¡Y bueno! ¡Qué sé yo! Será la onda contemporánea. No sé, yo siempre me manejé con (esto puede sonar medio cursi) con lo que me dicta el corazón. Pero obviamente está la idea detrás y siempre hay que elaborarlas. Sin embargo en el fondo hay que hacer lo que a uno le gusta. Hacer lo que uno realmente tiene ganas de hacer, tratar de buscar eso, después si encaja tu onda en algo buenísimo, pero no buscar ondas. Sin embargo todo es tan relativo hoy en día. Para mí lo importante es tratar de hacer tu propia búsqueda, estar más relajado y después ver. Es decir, lo más importante para mí es la producción. Tener tu producción y después buscar donde se muestra y qué se hace después con eso. Pero yo creo que es muy importante la producción. Hoy en día una pata es la producción y otra pata es la gestión. Muchos hacen una muy buena gestión de lo suyo. Pero a veces si te hace falta la gestión -y eso es lo que yo veo ahora- es una pena: tu trabajo puede estar en tu casa y no se va a mover. A lo mejor años atrás que no estaba tanto esa pata de la gestión, a lo mejor después esa obra se movía sola: porque alguien la vio  por ejemplo. Pero hoy no, tenés que saber eso; y yo soy muy focalizada, pongo mucha energía en la producción y me cuesta mucho gestionar mis cosas. El tema de la gestión veo que es bastante duro y sacrificado,  te tenés que mover. Sin embargo si me gusta estar en mi casa y no me muevo tanto por algo será. 

(2004) "Bodegón con hornero 1"
Tinta china sobre papel .
¿Pensás que el teatro de objetos y la animación tuvieron alguna repercusión en tus dibujos?
Me parece que sí, que está todo relacionado, como decíamos recién hace un rato: todo finalmente se va conectando como si fuesen links que te llevan a otros links. De todas maneras yo -como soy muy organizada y tengo cierta línea- por ahí  pienso cada obra de títeres, de teatro de objetos y siempre que hice la animación el dibujo está presente. En el teatro de objeto aparece más lo tridimensional ese dibujo pasa a la especialidad. Pero creo que todas estás cosas están muy conectadas, no me lo propongo, eso fluye. Lo que sí, a veces,  trato de diferenciar: “Esto va a ser dibujo, esto va a ser tridimensional para estos objetos que va ser usados en tal lado”. En la última muestra en el MACRO hice pintura y hacía muchos años que no pintaba, como 10 años estuve sin pintar. Sin embargo eso no importa uno va y viene, va y viene y la imagen sin embargo está. O sea yo me reconozco en esa imagen. Pero de golpe de un dibujo pequeño paso a unas pinturas hechas en un taller de chapa y pintura, me mande a hacer eso. 
A veces soy de mandarme con cosas. Para mí lo fundamental son las ideas, tener ideas estar dando vueltas con esas ideas y después ver como las llevás a cabo, las concretás, las materializás de alguna forma: ya sea dibujo o pintura. Como que hoy en día no importa lo de la técnicas, sí como seguir tu producción, tu camino.
Pero sí, volviendo a la pregunta, todo está conectado y creo que también no me aburro porque quizá paso de objetos del teatro de objetos y después puedo hacer dibujo. Entonces a lo mejor me voy llevando de un lado al otro.

Por esa misma experimentación de ir cambiando y pasando a otra cosa…
¡Claro! por eso también pruebo materiales distintos.  A pesar de todo la imagen en sí creo que esta como dando vueltas, a lo mejor un poco cambiada en algunos puntos, pero ahí presente.

¿Pensás, entonces, que la base es siempre el dibujo?

Claro, yo me siento muy gráfica en el fondo. Quizá lo que más algo es el dibujo  El dibujo es algo muy rápido. Tengo cuadernos dibujados, es algo muy al alcance. Por ejemplo vos tenés la idea de armar un teatro de objeto y lo primero es el dibujo: como vas armando todo los diseños que van a ser pasados a la tridimensión la base es siempre el dibujo. Yo me siento muy gráfica a pesar de que pinte.


¿Qué te llevo a hacer la escala tan pequeña? ¿Te fue llevando solo el dibujo o partiste de una idea?
Siempre se parte de una idea. Yo creo que tienen que ver con retomar los temas clásicos de la historia del arte y en especial del arte rosarino como dije antes. Están esos temas tan clásicos como el retrato, la naturaleza muerta. Y por ahí también hoy en día hacer una naturaleza muerta y esa naturaleza muerta  sacarle ese lustre de naturaleza muerta, de pintura de caballete enmarcadas que a veces han tenido hasta marcos dorados. O sea ese enaltecimiento de esa pintura bajarla, llevarla al plano del dibujo, de algo que los podes hacer y hacer rápido. Y creo que está ligado conceptualmente a algo más mínimo, finalmente esa pintura baja y es más mínima. Y al ir minimizándose, se va minimizando el dibujo que es casi literal: el florerito es florerito, el papelito es papelito. A lo mejor pienso que tienen que ver con esa primera idea y después una va a armando el mundo, un mundo que se va desarrollando que a veces no te das muchas cuentas. Siempre estoy ahí en el borde, siempre me gusta estar en el borde entre la pintura y el dibujo, entre lo racional lo pensado y después lo que aparece: lo intuitivo y lo que queda ahí.
También las miniaturas, pienso yo, me gustaban mucho de chicas juntar. Tengo muchos juguetitos chiquititos, muchas miniaturitas, también tengo libros de la primaria de mi papá. Cuadernos de primer grado, que son dibujos muy rudimentarios donde el chico empieza a dibujar con muy pequeños elementos. Porque yo, claro, a esa naturaleza muerta la empiezo a abstraer. Entonces lo que es un vasito prácticamente es como un cuadradito que es vasito. Es decir, cada vez voy abstrayendo y es como que todo se comunica, se minimizan los elementos también plásticos. No necesariamente tiene que ser realista. No me interesa que sea realista.

     ¿Pensás que el pequeño formato es más personal?
Sí, es verdad. El pequeño formato me gusta porque es como más íntimo, más como un juego mío. O sea de esa naturaleza muerta que yo vi de tal pintor, yo como que la tomo y la hago algo íntimo y el pequeño formato ayuda a que se siga esa lectura.

¿Y lo pensaste también en relación al espectador que se va a tener que acercarse?
Claro, sí. Porque uno también dibuja un poco para uno y para los otros, para uno y para los otros. Es como que yo dibujo también para mí. Como que me gusta dibujar eso. Entonces uno va y viene: dibuja para uno y dibuja para los otros. Y sí, muchos me han dicho –quizá no lo pensé tanto- que después el espectador se tiene que acercar. Pero igual se tiene que acerca no le queda otra. De lejos sino no se ve.

¿A quién te gustaría que entrevistemos?
Y ponele, Max Cachimba estaría bueno. Max cachimba le puede mostrar muchos, que él tiene también la veta de la historieta. Que también es el dibujo y la historieta. Él ya ahora se está volviendo más un pintor: Max Cachimba pintor, antes era muy dibujante y se fue virando a la pintura. Pero viste uno va y viene. Max Cachimba es interesante. A mí me gusta mucho. Por ahí él tiene mucho juego de humor. Él en su historieta está mucho lo del chiste, lo del humor dando vueltas. Como que siempre hay algo que sucede narrativo y que te cuenta, finalmente, un chiste. Es como muy en joda todo eso que propone.


Rosario, 18 de noviembre de 2011
--------------------------------------------------

¹ Silvia habla de "X+2" grupo conformado por Doménico Lacelotti, Alexander Kassin y Moreno Beloso.

Para encontrar más información sobre Silvia Lenardón visitar:

http://silvialenardon.wordpress.com/
http://boladenieve.org.ar/node/92
http://www.flickr.com/photos/silvialenardon/sets/

Entrevista a Pauline Fondevila

Pauline Fondevila es una artista nacida en Le Havre (Francia) en 1972. Estudió letras y artes. Realizó varias muestras en Argentina y el exterior. Su producción abarca principalmente el dibujo y los trabajos conceptuales. En sus obras conviven imágenes de procedencias múltiples y diversas, que van desde obras famosas de la historia del arte, hasta letras de canciones. Realizó alguno de sus trabajos conjuntamente con el artista rosarino Ariel Costa. Actualmente vive y trabaja entre Rosario y Barcelona.


(2011) S/T Dibujo de la serie presentada
en la muestra "RitualesFemeninos"
rotuladores y tinta sobre papel, varias medidas.

¿Cómo surge tu obra? ¿De que manera la planificas?
La obra, me parece, siempre surge de una invitación a mostrar, desde hace un tiempo que funciona así: como que las obras son respuestas a invitaciones a eventos, a un contexto específico donde se va a mostrar: puede tratarse de una invitación de una institución, de una galería, un lugar alternativo. O sea, surge de las condiciones de producción que me proponen, obvio que no va a surgir la misma obra en condiciones distintas..

¿Tenés alguna especie de rutina?
Si, yo soy una artista que trabaja en este taller, tengo esta rutina cotidiana de trabajar. 

¿Te aburren algunas de tus obras mientras las haces o cuando ya las hiciste?
Me interesa el aburrimiento, en realidad me parece que es algo de lo que nunca se habla mucho, pero hay un aburrimiento en el trabajo del artista. Te puede pasar de aburrirte de piezas que ya hiciste muchas. Yo, por ejemplo, puedo tener una producción extensa en dibujo, y cuando me vuelven a pedir me puede aburrir una cierta receta que tengo controlada. De ahí  puede llegar a surgir el aburrimiento desde la la repetición. En general creo que de la repetición viene el aburrimiento: o repetir la misma formula u o simplemente la repetición de la rutina de ir al mismo lugar.
(2009) "Romance de la Lejanía"I
Díptico en colaboracion con Ariel Costa
Exposión: "Nadie sabe donde va la noche"
Dessin, 32 x 41 cm

¿Tenés alguna receta en contra de eso?
Bueno, me imagino que serán los riesgos que uno se atreve a tomar de vez en cuando en su producción. Te puede llevar al fracaso, a otras cosas peores que el aburrimiento capaz: pero es lo único que puede hacerte retomar el ritmo. De pronto  puede ser cambiar de técnica, de forma de producir, según, puede ser simplemente variando el formato. Puede ser tanto un pequeño cambio, como cambios más profundos. No es tan fácil. Me parece muy interesante preguntar a los artistas por el aburrimiento, porque es un tabú este tema, porque hay esta idea mítica de que el artista tendría que vivir siempre alegre de lo que hace.

¿De qué manera organizás el espacio en tus dibujos?
Yo funciono mucho por intuición. No tengo un plan en la producción de dibujo. Yo tengo otros proyectos más conceptuales. Pero en todo lo que es el dibujo el primer gesto siempre es intuitivo.
Es interesante, porque  siempre se piensa que el artista tiene planeado todo antes de empezar la obra.
Yo no, porque no trabajo con bocetos. Tengo una forma de hacer que es difícil de explicar. Es muy raro, por ejemplo, que descarte un boceto, que lo tire. Aprendí también a hacer con el error, con la torpeza. Me empeño más en rectificar lo que ya hay, que a rehacer.

¿Cuándo pensás que la obra ya esta terminada?
Eso es siempre un problema en la práctica del dibujo justamente como la hago yo. También es intuitivo, creo. Me parece que el dibujo logra un equilibrio y a lo mejor al añadir algo lo voy a destruir.

Una vez que esta hecho el dibujo ¿lo podés volver a retocar en el futuro?
Si, me ha pasado. Incluso de dibujos que además están archivados, fotografiados y que hasta aparecen en catálogos.

(2010) S/T
parte de la serie "LOS DIBUJOS DE LA ISLA"
48 dibujos realizados a partir del registro fotográfico
de una conferencia realizada el día 6 de julio de 2010. 
¿Modificaste alguna obra porque no funcionaba al lado de otra, en el contexto de una muestra?
Si, capaz después de haberla visto expuesta y darme cuenta que de repente no iba. De esto no estoy tan segura. Es verdad que las muestras son, para mí, verdaderos momentos de trabajo, porque así como está el trabajo en el taller, está el trabajo en el espacio expositivo, que es -te diría- casi el cincuenta por ciento. Ahí, además de trabajar vos trabaja tu obra. Puede entrar en juego de nuevo el tema de las recetas, de encontrar otras formas de montar y no aburrirte.

Esta entrevista surgió, un poco, a partir de tu obra conjunta con Ariel Costa “La invasión de la inquietud” ¿Cómo fue la experiencia de trabajar en equipo?
No es la primera vez que trabajo en equipo. Me gustan las colaboraciones. Creo que colaborar es poner en común en todos los sentidos. También es una forma de salir del aburrimiento de la propia práctica, a riesgo de compartir un espacio solitario. 

¿Cómo surgió la idea de trabajar juntos?
 Surgió simplemente de nuestras ganas de trabajar juntos. En realidad ya habíamos hecho otros trabajos. Descubrí que teníamos algo en común que trabajar que podía complementarse bastante bien. 

(2010) “La invasión de la inquietud”
en colaboración con Ariel Costa
rotuladores y tinta sobre papel, 4 x 2,80 m
Se complementaron muy bien, no parece ser un dibujo hecho por dos personas.
Claro, porque el además por ejemplo él dibujaba cosas en lápiz que yo iba repasando. Hay un tema aquí de varias capaz dejando que el dibujo suba un poco y cada uno por su parte. Es difícil explicar realmente como fue, si bien la idea era hacer algo homogéneo. Dibujaba uno, luego el otro llegaba al taller y lo completaba y luego el otro. Era más una cosa de diálogo dentro del mismo espacio, sin tampoco planificar tanto. Sí teníamos como en mente la idea de una escena de la ciudad de Rosario. Partimos de un guión para este dibujo, algo más narrativo como fantasear un poco con la destrucción de Rosario y de saber que sería un pueblo de sobrevivientes-dibujantes donde nos incluíamos. La idea era actuar, ser actores del propio dibujo que proponíamos, entonces éramos como los que dibujaban un mundo que dibujaban a su vez otros donde estábamos nosotros. Ahí si había un guión sencillo y luego había un dibujo más de arquitectura. Una vez que el guión estaba claro entre los dos dejamos un poco que surjan las cosas, para que los dos tengamos libertad y  también -como cualquier relación de a dos- para impedir que uno domine demasiado y que el otro sea solo el que obedezca.

¿Qué obra de algún artista rosarino te quedaste con ganas de interrogar?
Así, la primera que se me ocurre es la obra de Traverso de las bicicletas, que me parece muy emblemática de esta ciudad. Luego fui conociendo más artistas, pero bueno, en su momento si tuve ganas de saber más, aunque es un artista que no conozco. Te habla instantáneamente, después vas descubriendo la historia, pero me parece una obra muy buena, muy linda.

(2009) "Los dioses del Palomar"
parte de la serie"Sans titre (dessins)"
 rotuladores y tinta sobre papel, 32x41 cm
¿Cuánto influye lo que te gusta en tu trabajo?
En mi caso particular las obras que a mi me gustan, muchas veces las incorporo al trabajo mismo. Así que es un poco el material, el centro de todo. Tengo un trabajo referencial, claramente referencial, así que casi el objeto de mi trabajo es este.

 ¿Qué tipos de textos te gusta leer?
Más que nada novelas, novelas y algún ensayo por ahí, pero más que nada novelas y escritores que, por ahí, son muy importantes en mi forma de trabajar.


¿Te gusta escribir sobre tu propio trabajo?
Si, me gusta. No creo que sea algo que haga tan bien. Admiro a los artistas que lo saben hacer bien, pero es algo que me gusta. Me gustaría dedicarle más tiempo de hecho. 

¿Te enojaste alguna vez por algo que escribió un crítico sobre vos?
Si, recuerdo una vez un artículo en un suplemento cultural de España que no me había gustado nada y me dejó bastante enojada. En general no encontré a nadie que escriba realmente como yo quisiera. 
En realidad ahora estoy colaborando con un escritor de acá, Agustín González, con quien hice la conferencia en la isla el año pasado¹ , colaborar con otros escritores si me gusta. Pero, no se, veo bastante alejado de mi el mundo de la critica, no me gusta tanto leerla.


(2007) S/T
parte de la serie "El eternauta"
Rotulador y tinta sobre papel. 50 x70 cm.
¿A quién te gustaría que entrevistemos?
No sé, tal vez, Maximiliano Rossini. Él te va a decir cosas interesantes sobre el tema de la rutina, porque es casi el corazón de su trabajo.

¿Qué miras en las obras de los otros? ¿Qué te llama la atención primero?
Es difícil, porque cuando hablas de artes visuales miras la obra en sí: pero ¿dentro de la obra que miro?... Voy a buscar algo del orden emocional. Que no necesariamente quiere decir que no pueda ser una obra conceptual, pero, va por ese lado.

¿En base a alguna crítica en la prensa decidiste cambiar algo de un trabajo?
No, en realidad me puede haber dejado pensativa ciertas cosas. Eso si me gusta mucho hablar con compañeros artistas de acá. Yo tengo un grupo de artistas, que son buenos amigo míos, con quien tengo relación y ahí si puedo cambiar, cuestionar algo.

¿Cuánta influencia crees que tuvo tu formación en tu trabajo?
Muchísima en mi caso, además, de los oficio de letras, (ahora que estoy retomando más el tema de escribir) en la escuela de arte que yo hice, los profesores eran todos artistas reconocidos -algunos que incluso a los que yo admiraba bastante- y fue muy estimulante tener esta presencia cerca mío. En la segunda escuela que cursé, que era muy buena, te impulsaban mucho a salir, permitía ciertas becas y me dio mis primeras oportunidades de exponer. Era algo menos elitista que todos los alumnos se beneficiaran de esto. Porque no había una especie de elegido que cada año salía de tal  promoción y que les dijeran "a estos los vamos a ayudar con sistemas de becas de extensiones para poder legitimar". Porque exponer es una cosa, pero exponer y que realmente es esa situación te lleve a tener la la facultad de legitimación es otra. Acá hay un camino medio complicado del artista emergente o no, ni siquiera emergente, el artista alumno que ni bien termina sus estudios tiene que tener alguna ayuda (porque solo es un mundo difícil para enfrentarse el mundo del arte) Sin apoyo y sin ciertas ayudas atrás, es casi imposible hoy en día. 
Hay todo un sistema de legitimación, no es como, por ejemplo, el sistema editorial que tú puedes mandar tu manuscrito y un editor te lo puede publicar. En arte no funciona así, en artes no mandas su carpeta a una librería, tiene que pasar por ciertas presentaciones que tal le recomendó, porque ese tal es una persona capaz de legitimar.

Es una cuestión de  contactos...
Es una cuestión de contactos y no de cualquier contacto también. Obvio, esto porque hay todo un trabajo previo también, una especie de cosa mezclada.

Todo un recorrido...
Y en las escuelas de artes de Francia hacen este recorrido, acá creo que lo mismo. Acá hay, además, como sistemas de clínicas paralelo al museo: podés llegar al mundo del arte quizás sin haber pasado por la universidad y al revés puedes ser parte del la universidad sin ser un artista reconocido o legitimado por el mercado o los museos. Me parece, que en Rosario, los artistas se forman mas por clínicas, hay como una carencia en ese sentido. A lo que voy es que de los pocos artistas que yo conozco muy pocos son representantes de acá, o pocos los que veo en las inauguraciones de arte, sobre todo en el circuito contemporáneo.

Rosario, Agosto de 2011
----------------------------------

¹Pauline hace referencia a la experiencia "Lejos de todo lejos de ti: conferencia para una isla" llevada a cabo el 6 de junio de 2010, en la que participó junto a un grupo de artistas, en las islas frente a la ciudad de Rosario.


Para encontrar más información sobre Pauline Fondevila visitar:

http://paulinefondevila.com/es
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-18018-2009-04-07.html