Silvia Lenardón es una artista rosarina nacida en 1975. Su producción abarca el dibujo, la pintura y la creación de objetos. Es Licencia en Bellas Artes egresada de la Facultad de Humanidades y Artes, allí ocupa el cargo de Jefa de Trabajo Prácticos en la cátedra Teoría del Color. Actualmente dicta el "Taller de Dibujo Fondevila Lenardón" junto a Pauline Fondevila. Realizó exposiciones conjuntas e individuales en Argentina y el exterior. Incursionó en el campo de la ilustración y la animación y forma parte con Guillermo Martínez del teatro de objetos "El pingüinazo".
En la entrevista que
puede leerse a continuación Silvia Lenardón habla entre otras cosas de
sus influencias, su formación, su
modalidad de trabajo y su relación con artistas del pasado y del presente.
¿Cómo
surge tu obra?
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| (2011) "La chola" perteneciente a la muestra "La maja desnuda" |
Por un lado tengo
esta biblioteca en papel, y por otro lado una biblioteca de archivos en la
computadora. Ahí tengo dibujantes que me gustan o pinturas que uno navegando
encuentra. Con todo eso me voy armando archivos con el nombre de cada autor.
Eso es como un punto
de partida. Generalmente son pintores que me gusta trasladarlos al dibujo.
Siempre está la pintura primero, pero yo después la traslado al dibujo. Me
quedo con una especie de esqueleto o algo por debajo de esa pintura que lo
traspaso al dibujo. Muchas veces me motivan los títulos de obras que voy
mirando, y me quedo con ese título haciendo una nueva versión. La última
muestra que hice en el MACRO a principios de este año, por ejemplo, se llamó La maja desnuda. Ahí trabajé con
desnudos femeninos clásicos: La maja
desnuda de Goya, La Venus del espejo
de Velázquez; pero desde una mirada más
actualizada. Aparece también La Chola
desnuda de Alfredo Guido que es bastante conocida acá. Me interesa eso:
buscar puntos de partidas, pero esos puntos de partidas están asociados a
muchas cosas diferentes. Claro que hay una base de pintura pero también puede
haber otras cosas. Ahora, por ejemplo, con mi hija estoy viendo un montón de
dibujos animados como los Barbapapá, que eran de mi época, de los años ‘70. Yo
los miraba de chica. Ahora volviéndolos a ver digo: “¡Pero yo dibujo Barbapapá, me había olvidado!". Me voy de una
pintura de Goya a los Barbapapá: hoy en día pasa eso, se conectan muchas cosas.
¿Tenés
alguna rutina a la hora de ponerte a trabajar?
Sí, soy bastante rutinaria, bastante
neurótica. Acomodo todo lo que voy a utilizar. Tengo, por ejemplo, por un lado
frascos con lápices rojos, por otro frascos con biromes rojas. Soy muy ordenada
y no pierdo nada.
Generalmente los trabajos de los dibujantes o
de los pintores son más desordenados. Yo sin embargo soy muy ordenada: no tiene
que volar ni una mosca. Después, además, tengo cierta cosa esquemática que la
pienso hasta como si fuera una especie de ritual: voy armando la hoja, me hago
unos mates en un cierto costado y en otro costado preparo los lápices. Después
a medida que voy utilizando una birome la vuelvo a tapar y la dejo donde
estaba. O sea: ¡toda una exageración total! Me lleva bastante tiempo el armado
de mi propia escenografía para ponerme a trabajar. Pero es como una neurosis
que, a veces, esta puesta en el papel también, en determinadas tramas del
dibujo casi obsesivo que por ahí parece.
Después de todo esto me relajo y se pasa a
otra cosa. Pero tengo esa rutina con los horarios también: a la mañana no puedo
hacer mucho así que me dedico a los bocetos o pienso pruebas y a lo mejor la
concentración esta puesta más a la noche cuando realmente me pongo a dibujar.
¿Te
aburrís mientras trabajas?
No sé si me aburro. Porque, a lo mejor esa
cierta cosa ritualista, me lleva como entrar en una especie de mantra, como que
te “colgás”. Entro a esa especie de “ámbito colgado” y puedo estar muchas horas
así sin aburrirme. Por eso no sé si utilizar la palabra aburrimiento. Me sucede
sí de cansarme de estar trabajando tanto y querer pasar a otra cosa.
Ahora que me mudé, por ejemplo, me pongo a
regar el jardín. Es decir, cambio, porque si no es agotador, y querés cortar,
no dibujar más. Así, a lo mejor estoy como un mes sin dibujar nada, porque
vengo de hacer mucho. Sino tengo una
constante, soy de dibujar mucho todo el tiempo. Pero a veces cuando tenés bastante
trabajo: una muestra o hay algo que entregar te agotas. Yo creo que uno es como
un trabajador de esto, es un laburante y como todo laburo te cansa. Hay cierto
momento que te agobia.
Y con la obra terminada en sí, me gusta
mostrar el trabajo: ya que se hizo que se vea. Es decir, si tengo la posibilidad
de mostrarlo lo muestro. Si no, siempre estoy pasando a otra cosa. O sea, cada
vez que termino algo lo guardo. Trato de no quedarme. Sucede también que mi
manera de trabajar es bastante en serie. Por ejemplo: hago como todo un grupo
de dibujo. Por ahí un trabajo me lleva a otro y ese otro me lleva a otro y
termino haciendo como todo un conjunto de pequeños trabajos en forma serie. No
hago como una sola cosa tornada: “La obra”, es siempre un conjunto de pequeños
trabajos que forman un total que está pensado como conjunto.
También me gusta mucho mostrar mis cosas con las
de otra gente con la que estoy conectada
visualmente. Siempre mostré mucho con Michele Siquot. Ella hace bordado, pero además
tuvo un momento muy de dibujo, lo mismo con Max Cachimba. Siempre me gusta mostrar
juntos con otros. En Buenos Aires tengo muchos amigos dibujantes con lo que
tratamos siempre de mostrar juntos, me da la sensación de que así las obras se
potencian más. Porque también hoy en día hay como familia de artistas, de
obras, que dialogan y a veces parece que fuera el mismo grupo que hace lo
mismo. Como si quizá el autor ya formara parte de una familia.
¿Te
paso de tirar obra?
Tirar no, soy de
reciclar bastante, me da pena tirar así porque sí, igualmente he tirado algo.
Tiro muchos bocetos, es que hago mucho
papelito sueltos que sí tiro y me quedo con el final. Sin embargo algunas obras
que no me gustan tanto o que no estoy tan convencida las tengo una carpeta donde
las dejo porque tampoco las veo tan mal.
Es sí lo que muestro
es lo que más elijo, lo que estoy más segura, lo que estoy bien contenta con el
resultado. Pero a veces me hago una carpeta con trabajo como un “Plan B” que
quedan y no le doy muchas bola.
A veces me ha sucedido
que pasan muchos años y tiro, porque ya son cosas viejas. Con el transcurso de
los años soy de tirar. Lo último que voy haciendo lo guardo, veo si lo reciclo
y por ahí lo retomo. A veces soy de
cortar una imagen al medio y quedarme con algo más reducido porque me gusto solo
una parte. Entonces me quedo con ese fragmento y hago algo. Pero son pocos casos,
porque, como les dije antes siempre está eso del bocetito aparte.
¿Cuánto
pensás que influye lo que te gusta en tu trabajo? Más allá de la historia del
arte. Otro tipo de gusto, me refiero a la lectura, la música o al cine por
ejemplo.
Yo soy muy lectora,
leo mucha narrativa. Ahora, por ejemplo, estoy leyendo Felisberto Hernández. A
él ya lo tenía leído pero lo estoy volviendo retomar porque a veces lo quiero
refrescar.
Leo mucha novela,
cuentos. Soy de leer mucho, no ensayos críticos por ejemplo, eso no me gusta. Soy
más de lo que es ficción, pero de leer al autor. Por ejemplo hace poco estuve
leyendo a Roberto Arlt y me gustó tanto que leí mucho. De Arlt tengo
prácticamente toda la obra leída, me faltaran algunas novelas no más.
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| (2012) "S/T" Rotring y lápiz sobre papel |
Música también soy de
escuchar. Ahora estoy escuchando mucho al hijo de Caetano Beloso que formó un grupo musical con sus amigos.¹ Ellos grabaron tres discos
y cada uno hizo su disco y en cada disco tocan los tres. Entonces serían como
tres discos distintos. Cada uno toca el suyo pero llamando a los otros dos. Me
encantó eso. Porque una también al dibujar, dibuja con otro o se asocia a otros.
Entonces a estos músicos que son bien de ahora interesa mucho escucharlos.
Doménico -que es amigo de Moreno- por ejemplo hace mucha música electrónica que está muy buena. Va de
algo con cierto folklore tradicional brasileño y pasa a lo electrónico. Creo que
todo eso se funde hoy en día.
Ahora también estoy
escuchando Calle 13. ¡Me fui al otro extremo! Es que calle 13 me re pone las
pilas para trabajar.
Hoy
en día existe como una mezcla de lo moderno con lo tradicional…
Sí, y hoy en día se
trabaja mucho con la cita. Está presente la idea de volver a trabajar con lo ya
dado. ¡Y bueno! ¡Qué sé yo! Será la onda contemporánea. No sé, yo siempre me
manejé con (esto puede sonar medio cursi) con lo que me dicta el corazón. Pero
obviamente está la idea detrás y siempre hay que elaborarlas. Sin embargo en el
fondo hay que hacer lo que a uno le gusta. Hacer lo que uno realmente tiene ganas de
hacer, tratar de buscar eso, después si encaja tu onda en algo buenísimo, pero
no buscar ondas. Sin embargo todo es tan relativo hoy en día. Para mí lo
importante es tratar de hacer tu propia búsqueda, estar más relajado y después
ver. Es decir, lo más importante para mí es la producción. Tener tu producción y
después buscar donde se muestra y qué se hace después con eso. Pero yo creo que
es muy importante la producción. Hoy en día una pata es la producción y otra
pata es la gestión. Muchos hacen una muy buena gestión de lo suyo. Pero a veces
si te hace falta la gestión -y eso es lo que yo veo ahora- es una pena: tu
trabajo puede estar en tu casa y no se va a mover. A lo mejor años atrás que no
estaba tanto esa pata de la gestión, a lo mejor después esa obra se movía sola: porque alguien la vio por ejemplo. Pero
hoy no, tenés que saber eso; y yo soy muy focalizada, pongo mucha energía en la
producción y me cuesta mucho gestionar mis cosas. El tema de la
gestión veo que es bastante duro y sacrificado, te tenés que mover. Sin embargo si me gusta estar en mi casa y no me muevo tanto por algo será.
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| (2004) "Bodegón con hornero 1" Tinta china sobre papel . |
Me parece que sí, que
está todo relacionado, como decíamos recién hace un rato: todo finalmente se va
conectando como si fuesen links que te llevan a otros links. De todas maneras
yo -como soy muy organizada y tengo cierta línea- por ahí pienso cada obra de títeres, de teatro de
objetos y siempre que hice la animación el dibujo está presente. En el teatro
de objeto aparece más lo tridimensional ese dibujo pasa a la especialidad. Pero
creo que todas estás cosas están muy conectadas, no me lo propongo, eso fluye.
Lo que sí, a veces, trato de diferenciar:
“Esto va a ser dibujo, esto va a ser
tridimensional para estos objetos que va ser usados en tal lado”. En la
última muestra en el MACRO hice pintura y hacía muchos años que no pintaba,
como 10 años estuve sin pintar. Sin embargo eso no importa uno va y viene, va y viene
y la imagen sin embargo está. O sea yo me reconozco en esa imagen. Pero de
golpe de un dibujo pequeño paso a unas pinturas hechas en un taller de chapa y
pintura, me mande a hacer eso.
A veces soy de
mandarme con cosas. Para mí lo fundamental son las ideas, tener ideas estar
dando vueltas con esas ideas y después ver como las llevás a cabo, las concretás,
las materializás de alguna forma: ya sea dibujo o pintura. Como que hoy en día no
importa lo de la técnicas, sí como seguir tu producción, tu camino.
Pero sí, volviendo a
la pregunta, todo está conectado y creo que también no me aburro porque quizá paso
de objetos del teatro de objetos y después puedo hacer dibujo. Entonces a lo
mejor me voy llevando de un lado al otro.
Por
esa misma experimentación de ir cambiando y pasando a otra cosa…
¡Claro! por eso también
pruebo materiales distintos. A pesar de
todo la imagen en sí creo que esta como dando vueltas, a lo mejor un poco
cambiada en algunos puntos, pero ahí presente.
¿Pensás,
entonces, que la base es siempre el dibujo?
Claro, yo me siento
muy gráfica en el fondo. Quizá lo que más algo es el dibujo El dibujo es algo muy rápido. Tengo cuadernos
dibujados, es algo muy al alcance. Por ejemplo vos tenés la idea de armar un
teatro de objeto y lo primero es el dibujo: como vas armando todo los diseños
que van a ser pasados a la tridimensión la base es siempre el dibujo. Yo me
siento muy gráfica a pesar de que pinte.
¿Qué te llevo a hacer la escala tan pequeña? ¿Te fue llevando solo el dibujo o partiste de una idea?
Siempre se parte de una idea. Yo creo que tienen que ver con retomar los temas clásicos de la historia del arte y en especial del arte rosarino como dije antes. Están esos temas tan clásicos como el retrato, la naturaleza muerta. Y por ahí también hoy en día hacer una naturaleza muerta y esa naturaleza muerta sacarle ese lustre de naturaleza muerta, de pintura de caballete enmarcadas que a veces han tenido hasta marcos dorados. O sea ese enaltecimiento de esa pintura bajarla, llevarla al plano del dibujo, de algo que los podes hacer y hacer rápido. Y creo que está ligado conceptualmente a algo más mínimo, finalmente esa pintura baja y es más mínima. Y al ir minimizándose, se va minimizando el dibujo que es casi literal: el florerito es florerito, el papelito es papelito. A lo mejor pienso que tienen que ver con esa primera idea y después una va a armando el mundo, un mundo que se va desarrollando que a veces no te das muchas cuentas. Siempre estoy ahí en el borde, siempre me gusta estar en el borde entre la pintura y el dibujo, entre lo racional lo pensado y después lo que aparece: lo intuitivo y lo que queda ahí.
También las
miniaturas, pienso yo, me gustaban mucho de chicas juntar. Tengo muchos
juguetitos chiquititos, muchas miniaturitas, también tengo libros de la primaria
de mi papá. Cuadernos de primer grado, que son dibujos muy rudimentarios donde
el chico empieza a dibujar con muy pequeños elementos. Porque yo, claro, a esa
naturaleza muerta la empiezo a abstraer. Entonces lo que es un vasito
prácticamente es como un cuadradito que es vasito. Es decir, cada vez voy
abstrayendo y es como que todo se comunica, se minimizan los elementos también
plásticos. No necesariamente tiene que ser realista. No me interesa que sea
realista.
¿Pensás
que el pequeño formato es más personal?
Sí, es verdad. El
pequeño formato me gusta porque es como más íntimo, más como un juego mío. O
sea de esa naturaleza muerta que yo vi de tal pintor, yo como que la tomo y la
hago algo íntimo y el pequeño formato ayuda a que se siga esa lectura.
¿Y
lo pensaste también en relación al espectador que se va a tener que acercarse?
Claro, sí. Porque uno
también dibuja un poco para uno y para los otros, para uno y para los otros. Es
como que yo dibujo también para mí. Como que me gusta dibujar eso. Entonces uno
va y viene: dibuja para uno y dibuja para los otros. Y sí, muchos me han dicho
–quizá no lo pensé tanto- que después el espectador se tiene que acercar. Pero
igual se tiene que acerca no le queda otra. De lejos sino no se ve.
¿A
quién te gustaría que entrevistemos?
Y ponele, Max
Cachimba estaría bueno. Max cachimba le puede mostrar muchos, que él tiene
también la veta de la historieta. Que también es el dibujo y la historieta. Él
ya ahora se está volviendo más un pintor: Max
Cachimba pintor, antes era muy dibujante y se fue virando a la pintura.
Pero viste uno va y viene. Max Cachimba es interesante. A mí me gusta mucho.
Por ahí él tiene mucho juego de humor. Él en su historieta está mucho lo del
chiste, lo del humor dando vueltas. Como que siempre hay algo que sucede
narrativo y que te cuenta, finalmente, un chiste. Es como muy en joda todo eso
que propone.
Rosario, 18 de noviembre de 2011
¹ Silvia habla de "X+2" grupo conformado por Doménico Lacelotti, Alexander Kassin y Moreno Beloso.
Para encontrar más información sobre Silvia Lenardón visitar:
http://silvialenardon.wordpress.com/
http://boladenieve.org.ar/node/92
http://www.flickr.com/photos/silvialenardon/sets/











